Latente

Torpe y reticente, ciego insistente quebrado de mente, ausente permanente y sin fiarme de mí mismo, es evidente. Tiempo ha brotaste como un sueño naciente, don entre dones, infinítamente agradecido te estoy por ello, esa es mi suerte. Despreciable rueda eterna que me alejas de aquel momento ¡te odio!. Pero aún se vive y se sueña por y para ello, un sueño fue y sigue siendo y por él se lucha. Aún puedo verte claramente paseante entre mis sueños, y mi vista se clava fijamente en esos ojos tuyos y nos quedamos frente a frente eternamente, y nada más pasa. Se va el tiempo y queda atrás el primegenio sentido, el único y puro realmente,  y uno se olvida de él, se ciega fijo en el horizonte sin percatarse de lo próximo y cotidiano, de lo que de verdad construye colosales cimientos, de quién está junto a él permanentemente en claroscuros, y se lamenta.

Necio incauto e imprudente de la mano del descuido va inherente y soy el siguente. Caminito de la perdición ando abocado, guiado por el ordinario destino a ser relegado a más buen ver. El uso desgasta pero consolida, erosiona sin rubor,  siempre magníficamente orquestado como un plan traidor, pero se le puede, aún se le puede, y en ello estamos. Hondo es el sentido del olvido cuando el sueño se convierte en razonable, la trampa es invisible y no hay motivo para no dejarse ir, desorientarse y perder injustamente.

Digo que puñados de gloria fueran para tí, y aún digo poco, porque de merecer mereces todo.  Aún quedan fuertes golpes rítmicos del corazón para tí, contínuamente y sin cesar. Y creéme: continúa incandescente lo que  ambos convertimos en sueño viviente. Más no te preocupes si aquejas de flaqueza,  esto no perecerá fácilmente, de sobra sabes que la fortuna nunca fue mi amiga, aunque si de algo hube de estarle siempre agradecido, fue de tenerte aún a mi lado, y es más que suficiente. Escúchame, nada es diferente, solo hemos cambiado, pero todo está latente.

Gracias. Un Saludo.

Tiempo para nada

Hoy me he dado cuenta sin querer de que hace exactamente cinco años que comencé una pequeña locura, una ida de olla en toda regla, algo que me ha tenido ocupado durante todo este tiempo, un pequeño gran proyecto al que por épocas le he dedicado más tiempo, y por otras mi pasotismo ha sido absoluto durante meses, da la casulalidad de que precisamente ahora estoy en una de esas épocas de intensa actividad podríamos decir. Son muchas las horas que he invertido en algo que no sé muy bien hacía donde me lleva, ni qué puedo sacar de ello, no sé si a veces me pierdo en el bosque, me sumerjo en algo y no consigo ver más allá. No sé si todo este tiempo ha valido de algo, o si todo el trabajo realizado ni si siquiera me satisfará en su resultado final.

A veces empleamos mucho tiempo para nada en cosas que luego no nos dan los frutos que pretendemos, y no es fácil alejarse y ver todo en conjunto una vez estás inmerso en ello. Lo que si sé es que lo hago para mí, y porque yo quiero, sin ninguna otra mira.

El progreso que lleva como decía es muy lento, y es que en realidad soy un caso a estudiar, la irregularidad como ya decía es mi principal problema, y es crónico. Sea como fuere, ese lento progreso aún me sigue entusiasmando, igual o más que el primer día, y ver como va cogiendo forma poco a poco me reconforta.

Por esos cinco años de dedicación, por su recuerdo y por la expresión de mi imaginación va esta entrada.

¡Vamos,  ya queda menos!

Un Saludo.

En el abismo

La miel de los sueños reposa bajo la piel del deseo, siempre latente, la sed de la ansiedad no duerme hoy, pero da igual, en el abismo no hace falta mucho, desde aquí se puede divisar a lo lejos la abundancia de la decadencia y la mediocridad prolifera asombrosamente allá arriba. Aquí no hay miedo al miedo, y menos al provocado infundadamente, no hay tampoco necesidad de medianias o engañifas, y si hay hambre o sed basta con comer y beber, cueste lo que cueste el elixir del alma siempre alimenta, porque en este abismo siempre estás lo suficientemente lejos de todo y de todos como para que nadie se fije o se preocupe por tí, y aquí el amor se tiene, se recibe, se besa y se disfruta, y no hace falta más.

Con el destino se juega hasta que se canse, y si no se cansa se le obliga, aquí no hay razón para más preguntas, y si las buscas seguro que estan en el fondo del mar, o eso, o te has perdido, y creeme no merecerá la pena que te pudras nunca, delibera, decide y sobrevive. El abismo está lo suficentemente hundido de todo que no le afectan las mismas reglas de la realidad, sí, quizá está demasiado hundido, pero en esa lejanía de todo está también la próximidad de lo bueno, el abismo es el hogar de lo subversivo y también de lo irracional, pruébalo, pisa en el una vez. Bajo la descarada inocencia de la estupidez el abismo no existe, eso es lo importante, la mierda está tan alta que aquí no huele, y en la otra realidad nadan en ella, pero allá se siente tan propia que ni se distingue de lo banal.

El sol nunca acaricia al día, con la tenue iluminación de las velas nos vale aquí abajo, y así se ve bastante mejor. Y en el basurero de la vida las cosas funcionan distinto, los desechos de sentimientos que mascaron la tragedia de su desolación esqueletizan cada vez más la minada existencia de lo superfluo. No es prosa en vano, es que ha nacido un sentimiento que nos une, y que más nos unirá. Desde aquí abajo besaré el cielo otra vez, no me importará, y comeré barro otra vez si hace falta, pero así te querré otra vez.

Amaneció otra noche más en mi cabeza, ¡baja la guardia esperanza! aquí no caben tus suspiros. El viejo de los recuerdos seré una vez, reventaré de placer y dolor hasta que llegues a verme, sudando porquería que sabe a azúcar, te veré en cada esquina. En este abismo rompe el viento, se resquebraja el suelo y por momentos quema el hielo, no hay soledad si no se está solo, y hay compañía si estás tú, lo evidente no se aparta de lo necesario en esto. Es solamente la avaricia de la locura que se ceba en el amar, que ya sabemos que no tiene reglas, y que todo esto sabe a tí, al laberinto de sentimientos y circunstancias que recalan en poder vomitar lo que es importante.

O algo así.

Un Saludo.

Purgar el alma

Siempre en la medida de lo posible, y más contando con la dificultad añadida de la sempiterna razón contracorriente que en mi caso es lo que supone la predisposición natural de haber nacido para lo contrario, es ya la hora de tratar de purgar el alma, labor que se me antoja harto difícil, pero en la cual no cejaré en el empeño de al menos intentarlo, porque siento que es el momento oportuno y porque siendo honesto la vereda del tragar ya se ha hecho demasiado angosta; purgar el alma significa principalmente soltar de una vez el máldito peso que me lastra y no me deja apenas caminar, poner algunas cosas en su sitio, y ordenarlas, dejar atrás otras, pero sobretodo escupir lo peor que hay en el interior, y que de no hacerlo acabará por envenenarme.

Y es que es algo que es inherente a la propia naturaleza del ser humano, y lo es hacer un ejercicio que todos debemos hacer más tarde o más temprano, y todo esto sin entrar en las gilipolleces de la salvación del alma, en lo de la vida post-terrenal ni semejantes memeces, simplemente como mero acto de reencuentro con uno mismo, y como un ejercicio de acercamiento a una autocura sentimental que es siempre necesaria, porque es necesario aprender a perder, perdonar y perdonarse a sí mismo. Y hoy creo que esto me acerca más a una libertad de pensamiento y a un equilibrio que resulte ser acorde y puede que también a una mejor felicidad, espero que al menos sirva para reencontrarme en el fondo, o mejor aún para encontrarme, y si no, sí para seguir adelante; veremos en que queda todo esto.

Un Saludo.

Yo profesor

El paro aumenta catastróficamente, la crisis empieza a hacer verdaderos estragos y como momentánea solución entre los estudiantes se recurre cada vez más al tradicional método de dar clases particulares a niños o adolescentes, y yo a pesar de ser más de letras que otra cosa, y un verdadero zote para las matemáticas, he decidido que a partir de ahora me ganaré algo de dinero extra impartiendo clases particulares de matemáticas, por el momento solo explicaré lo que son las matemáticas más o menos…

quizir el símbolo del + (sumar) y el del menos (restar) y ya.

… que para eso digo yo que sí valdré (o no)

PS: Una receta para tratar de pasar la crisis mejor: un poco de humor, aunque sea del malo… y un mucho de Ac/Dc xD

Un Saludo