De su pasiva ira

Bueno dejo esto por aquí, ya que hoy me vino a la mente. Fue escrito allá por Junio de 2011, y me apetecía recordarlo ahora.

De su pasiva ira

De su pasiva ira me ahogo
Con su aliento infame me indigno
Un maltratar codicioso que enerva.

Me enfrento a nuestros desvelos
Con la alegría de quien sucumbe
Y por primera vez no entrega.

Porque quieren mutilar el presente
Y acallando el futuro
Desdichar nuevos caminos
Que un nuevo mayo a tientas
Con fuerza ávida y esmero
Grabó a fuego en nuestras conciencias.

Odio e inquietud porque temen
Y más cuando los puños no portan piedras
Sino porque lo que portan son verdades
Mentiras y engaños porque no entienden
Y más cuando la gente no alberga miedo
Sino porque lo que muestra es coraje.

De perfil bajo y cortado
Su aguja pincha en hueso
Guardan recelo con temor.

Enfermos tristes de traje disfrazados
Quienes quieren fermento aplacar
Pulcros egoístas, natos manchados.

No me afligen palabras melindres
Ya su caterva de intereses desprecio
Son vanos sus párvulos intentos
Arrojados en defensa de lo propio
Para proteger milenarias prebendas
Que no herirán estos progresos.

Como si fuera verdad
Que nuestra miseria les consuela
Y sosiego sientan de mermar.

Pasan distantes de nuestras penurias
Alternando vocación de sisa con sigilo traidor
Seres oblicuos son.

Antes no entendía nada:
¿Quién nos maneja
Que hace que reposemos impasibles?
¿Cuál es el momento
De atrevernos a no resignar?
Ahora comienzo a entenderlo todo.

Y de España nacen pueblos
Con un sol nuevo y desafiante
Que hierve en plazas
El se baña y regocija
Se revuelve y resuelve
Y avanza firme.

Y si la poesía es un arma cargada
Apuntemos seguro y con tino
Y dispararemos ya nuestro futuro.

Y un mayo nuevo nacerá
Entre cábalas y caricias
Todo se agradece.

Despuntan ganas de que reviente
Y que su engranaje perfecto
En mil pedazos se parta.

Porque si antes dormíamos
Ahora juntos despertamos
Y despiertos soñaremos.

Oigo el sereno rumor de la esperanza
Dejemos nuestra pizca de grano
Y que de esta pintoresca alborada
De la cual no cejaremos
Surja ya lo necesario
Inherente a nuestra naturaleza.

Un saludo.

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