Adiós 2010

Y no vuelvas más, ni parecido. Adiós por fín a un año horrible, el peor de mi vida sin duda, un año de grandes pérdidas, en especial de una irremplazable, que tengo en mente cada segundo. Un año que quiero olvidar lo antes posible. No negaré que ha tenido alguna cosa buena, pero sin duda las malas superan a las buenas con creces, y en general es mejor que se vaya de una vez. Ni ganas hay de celebrar nada.

A los que ya no están echaremos de menos…

¿2011? ni pido ni espero nada, sinceramente.

Un saludo y muy buen año nuevo a todos, que falta nos hace.

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Pagan altar – Judgement of the dead

Galleries of dead are smiling,
Candlelight is shining,
Judgement of the dead…

En estos días tan desoladores, qué puede haber más apropiado…

Esto es una invitación a realizar un pequeño viaje a los origenes del Doom Metal como subgénero, concretamente a 1982 con un grupo que sin duda es referencia obligada y que particularmente me parece de una calidad técnica infinita, hablo de Pagan Altar, grupo que he descubierto hace bien poco, pero que me llena mucho, auténtica pieza clave en el desarrollo del género. Esta canción proviene de su primer disco: “Volume 1”, grabado en ese año, aunque publicado mucho después, en 1998, un verdadero discazo, repleto de joyas como la que nos ocupa hoy: “Judgement of the dead” una exquisita pieza de degustación musical, cuando la música se vuelve tan primigenia y pura como ella misma, tal y como ocurre aquí, y cuando la letra te llega a transmitir tanta tristeza y rabia contenida, y es tan acorde con la decadencia de la realidad, solo queda sentirte plenamente identificado y dejarte arrastar por su genuíno sonido. Un auténtico temazo que no me canso de oír. Cosas así son las que últimamente se pasean por mis oídos, y por mi mente. Disfrutadla.

Politicians standing in line,
Generals following behind.
Chained to the dock with the leaders of religion,
Heads bowed low awaiting the decision.

Pagan altar – Judgement of the dead

Para escuchar haz click aquí.

Un Saludo.

Latente

Torpe y reticente, ciego insistente quebrado de mente, ausente permanente y sin fiarme de mí mismo, es evidente. Tiempo ha brotaste como un sueño naciente, don entre dones, infinítamente agradecido te estoy por ello, esa es mi suerte. Despreciable rueda eterna que me alejas de aquel momento ¡te odio!. Pero aún se vive y se sueña por y para ello, un sueño fue y sigue siendo y por él se lucha. Aún puedo verte claramente paseante entre mis sueños, y mi vista se clava fijamente en esos ojos tuyos y nos quedamos frente a frente eternamente, y nada más pasa. Se va el tiempo y queda atrás el primegenio sentido, el único y puro realmente,  y uno se olvida de él, se ciega fijo en el horizonte sin percatarse de lo próximo y cotidiano, de lo que de verdad construye colosales cimientos, de quién está junto a él permanentemente en claroscuros, y se lamenta.

Necio incauto e imprudente de la mano del descuido va inherente y soy el siguente. Caminito de la perdición ando abocado, guiado por el ordinario destino a ser relegado a más buen ver. El uso desgasta pero consolida, erosiona sin rubor,  siempre magníficamente orquestado como un plan traidor, pero se le puede, aún se le puede, y en ello estamos. Hondo es el sentido del olvido cuando el sueño se convierte en razonable, la trampa es invisible y no hay motivo para no dejarse ir, desorientarse y perder injustamente.

Digo que puñados de gloria fueran para tí, y aún digo poco, porque de merecer mereces todo.  Aún quedan fuertes golpes rítmicos del corazón para tí, contínuamente y sin cesar. Y creéme: continúa incandescente lo que  ambos convertimos en sueño viviente. Más no te preocupes si aquejas de flaqueza,  esto no perecerá fácilmente, de sobra sabes que la fortuna nunca fue mi amiga, aunque si de algo hube de estarle siempre agradecido, fue de tenerte aún a mi lado, y es más que suficiente. Escúchame, nada es diferente, solo hemos cambiado, pero todo está latente.

Gracias. Un Saludo.